El caballero de Olmedo

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Otra forma de ejercitar la creatividad, además de desconectar y pasar un rato ameno, es el teatro: no hay nada mejor que disfrutar de una buena representación de algún clásico para recargar las pilas y desconectar durante varias horas. Este pasado viernes asistí a una representación de El Caballero de Olmedo, de Lope de Vega. Esta tuvo lugar en el teatro Góngora de Córdoba, mi ciudad natal.

Hoy os quiero hablar de este arte, y de lo mucho que puede ayudarnos en nuestra labor como escritores. Además, quiero aprovechar para comentar qué me pareció la adaptación realizada por la compañía de teatro Teatro Par.

1. El caballero de Olmedo

El caballero de Olmedo es una obra de Lope de Vega, uno de los poetas y dramaturgos más importantes del Siglo de Oro español. Es una tragicomedia (pues introduce elementos tradicionales de este género, tales como un coro, un final trágico y chanzas). Su creación se estima alrededor del 1620 y se basa en una canción popular:

Que de noche le mataron
al Caballero,
la gala de Medina,
la flor de Olmedo.

Esta obra cuenta la historia de amor del caballero de Olmedo, que contrató los servicios de una alcahueta para lograr conquistar a una dama, Inés, y de cómo le dieron muerte Fernando, el prometido de esta, su amigo Don Rodrigo y su criado Mendo en la ciudad de Medina. Os la recomiendo a todos, puesto que la calidad de todas las obras de Lope de Vega no tiene parangón, y además os enseñará a profundizar en los diálogos, en una parte fundamental que hay que potenciar y usar sabiamente en cualquier relato, pues dan vida, son el hilo conductor de la trama.

Os dejo un enlace a la descomposición en actos de la obra, junto al argumento de cada acto (este enlace puede desvelar información a aquellos que quieran leerse la obra, por lo que no lo consultéis si os ha picado el gusanillo y queréis leerla):

http://es.wikipedia.org/wiki/El_caballero_de_Olmedo

2. Adaptación de la obra

La adaptación fue de muy buena calidad. Por un lado, los actores hicieron gala de todo el vocabulario y lenguaje de la época, el propio de la obra; por otro, la actuación de cada uno de ellos fue sublime. Como añadido, estuve en el entresuelo, sobre la mitad del escenario, por lo que podía ver la obra desde una situación bastante favorable:

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Hay que destacar la expresividad de los actores  y la calidad de los diálogos, los cuáles me han inspirado bastante para mis relatos. Como colofón, la obra duró dos horas seguidas sin ningún tipo de intermedio, lo que supone un esfuerzo considerable para todos los actores y equipo presentes. Un espectáculo que os recomiendo, pues creo que volverán a representarla pronto en otra ciudad. No os lo podéis perder.

3. ¿Qué podemos aprender del teatro?

A continuación me gustaría listar varias ideas que os pueden ayudar o inspirar cuando asistáis a una representación teatral. Como sabéis, soy amante de los libros y, como tal, me encanta leer. Sin embargo, en este caso sí que os recomiendo asistir a la representación de la obra pues, al contrario que las películas, las cuales son, en muchas ocasiones, peores que los libros, la representación visual de la obra puede aportarnos mucha ayuda para comprender los diálogos y las interacciones entre los personajes:

  1. Al asistir a la representación, el narrador somos nosotros mismos: nosotros podríamos considerarnos los narradores, pues  percibimos la obra como algo que sucede ante nosotros, y que intentamos comprender e interiorizar. Es posible que la obra tenga una voz narradora, en cuyo caso guiaría el argumento. Sin embargo pensadlo despacio: estamos presenciando los diálogos, el aspecto de los personajes y los decorados (estos últimos con más o menos calidad, dependiendo de la obra); podemos practicar el ejercicio mental de vernos como el narrador de la obra e intentar trazar esas descripciones y diálogos en nuestra mente, para aprender de un gesto, una mirada y una frase y luego aplicarlo a nuestros personajes.
  2. Atentos a la fluidez de los diálogos: el teatro es una fuente en la que os aseguro que casi todos los diálogos son fluidos y pensados para contribuir a la acción de la obra (a excepción de alguna comedia en la que pueda aparecer algún diálogo fuera de lugar o sin sentido, para causar un efecto cómico o de sonrisa en el público). Analizad cada uno de ellos y podréis trabajar en la forma de construir los vuestros. Además, como espectadores de la escena, podréis dar más valor a la hora de crear las intervenciones en el diálogo. Un buen ejercicio sería transcribir el diálogo desde nuestro punto de vista, aunque esto os recomiendo que lo hagáis viendo alguna obra en formato digital o en YouTube, pues en caso contrario os perderéis el hilo de la obra y se trata de disfrutar y abrir la mente, no de perderse en la primera frase.
  3. Puesta en escena (aportación de Rocío Duchén Bocángel): la puesta en escena, desde el punto de vista que comenta Rocío, en su comentario, es muy importante. De hecho, también sirve para transmitir las ideas o emociones del lector a través de las descripciones, y a través de las interacciones de los personajes con la escena. Así, cuando se describa un lugar de nuestra obra, tenemos que procurar no entrar en detalles, a menos que el transcurso de la trama lo requiera. Este punto es importante pues tenemos que dotar a nuestros personajes de un entorno en el que, por medio de diálogos y alguna que otra descripción, la trama vaya progresando. En ocasiones este espacio puede ser innecesario (o incluso sobreentenderse, sin dar ninguna descripción al respecto); en otros, es posible que tengamos que hacer uso de la imaginación, y para ello os recomiendo tomar nota de todos los lugares que visitéis, por comunes que os parezcan: nunca se sabe cuándo podéis encontrar algún elemento interesante, o que os llame la atención). Finalmente, quiero hacer hincapié en una frase muy sabia de Anton Chéjov, y que decía algo así como: «no muestres una pistola cargada en el primer acto si no piensas dispararla en el último». A estos efectos, debemos ser prácticos y mostrar al lector los elementos suficientes para desarrollar la trama; su imaginación hará el resto.

Espero que estos trucos os ayuden a profundizar un poco más en el intrincado mundo de los diálogos y las interacciones entre los personajes de una obra (de cualquier tipo de obra). A mi me han venido muy bien y os recomiendo, además, leer alguna obra de teatro de Cervantes, Lope de Vega o Lorca. Os ayudará mucho en la comprensión de los personajes, pues la atención se centra fundamentalmente en estos, y en las relaciones que mantienen entre ellos.

En definitiva, el arte del teatro puede ayudarnos en nuestra tediosa labor y tiene mucho que enseñarnos. No infravaloréis las obras de teatro y disfrutad mucho observando, observando siempre; aprended de cada situación y quizás os llevéis una sorpresa al plasmarlo luego en el papel.