El uso del porqué y sus variantes

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Hoy estamos de estreno y presentamos la sección Las olvidadas revisiones, una sección en la que Carlos Desán nos dará claves para intentar escribir un poco mejor cada vez. Además, haremos un especial hincapié en la importancia de revisar nuestros textos para pulirlos y aportarles la calidad que se merecen. Es un placer contar con la colaboración de Carlos y más aún el materializarla en este espacio.

1. Introducción

Es un error de lo más común en escritores noveles hacer un uso inapropiado de las palabras o combinaciones de palabras porqué, porque, por que y por qué, en ocasiones llegándose a confundir sus significados y, como podrás perfectamente comprender, el galimatías que se puede armar en tus creaciones promete ser de aúpa. Lo primero que debemos hacer al encontrarnos ante estas expresiones, si no tenemos claro cuál elegir, es analizar el sentido de cada una de ellas y razonar el motivo de escoger la adecuada. Hagamos una descripción pormenorizada de cada uno de estos cuatro términos aparentemente tan similares pero totalmente tan diferentes y veamos un ejemplo de su uso en cada caso concreto.

2. El uso de porqué

Porqué: sustantivo masculino que la RAE define como un sinónimo de las palabras causa, razón o motivo. Se puede utilizar en todo tipo de oraciones, tanto afirmativas como negativas además de interrogativas o exclamativas, y siempre va precedido de un determinante, ya sea determinado o indeterminado, o incluso de un adjetivo. Con un ejemplo lo entenderemos mejor: No arguyó el porqué de su ausencia / Le dio un convincente porqué para seguir adelante. Si sustituimos porqué por cualquiera de sus sinónimos comprobaremos que el significado de la oración no se altera (no arguyó la causa de su ausencia o le dio un convincente motivo para seguir adelante). Siempre se recomienda realizar esta verificación pues te asegurarás, con pruebas objetivas, de que tu escritura es la apropiada. Otra pista: éste es el único sustantivo de los cuatro casos y, con la anteposición de un determinante o un adjetivo, se puede identificar como tal o descartarlo en cualquiera de las siguientes alternativas.

Porque: conjunción que la RAE define como causal equivalente a puesto que, ya que o pues y como conjunción final en otra acepción, pudiendo ser sustituida por para que. Se puede emplear en cualquier tipo de oraciones siempre y cuando ésta responda a una pregunta o una proposición planteada por el emisor del mensaje. Se pueden dar dos casos diferentes: en el primero de ellos se utiliza para introducir una subordinada causal y, en el segundo, va acompañado de un verbo en subjuntivo pues debe expresar finalidad. Ejemplifiquémoslo: No pude asistir porque debía acudir al médico / Nos esforzamos porque él se uniera a nuestro grupo. Se aconseja, como en el caso anterior, sustituir la palabra porque por su sinónimo correspondiente: No pude asistir ya que debía acudir al médico / Nos esforzamos para que él se uniera a nuestro grupo. También podemos diferenciar entre causalidad y finalidad si atendemos al verbo empleado en la oración subordinada, es decir, la que se encuentra introducida por la conjunción porque: si el verbo se encuentra en modo indicativo estaremos ante una subordinada causal y porque será reemplazable por puesto que, ya que o pues; si, por el contrario, el verbo se encontrase en modo subjuntivo tendríamos una subordinada final o de finalidad y porque se podría sustituir por para que.

Por qué: combinación de preposición con pronombre interrogativo o exclamativo, el cual se acentúa por la regla de la tilde diacrítica. Se puede utilizar sólo en preguntas o exclamaciones directas e indirectas, siendo estas últimas oraciones un tipo especial ya que no posee los habituales signos de interrogación o exclamación; se trata de frases sin la misma entonación pero con el mismo sentido. Por ejemplo: ¿Por qué te gusta escribir? / ¿Por qué hemos venido hoy? / Te expliqué por qué debíamos cambiar el procedimiento / No sé por qué te comportaste de esa manera. Es muy importante identificar cuándo nos encontramos ante una pregunta indirecta pues no posee los característicos signos de interrogación pero el sentido es idéntico al de una pregunta directa y sólo se diferencia en la forma de introducir dicha cuestión. En el caso de la oración No sé por qué te comportaste de esa manera, ésta se podría convertir en ¿Por qué te comportaste de esa manera? Nuestro consejo es, siempre que resulte posible, transformar la pregunta indirecta en directa para verificar que la original es realmente una indirecta y la acentuación del qué se tornará más que obvia.

Por que: combinación de preposición con pronombre relativo, el cual no se acentúa atendiendo a las indicaciones de la regla de la tilde diacrítica. Se utiliza en dos casos: cuando el pronombre que pretende sustituir al nombre anteriormente referido en la oración aunque es más común utilizar la forma extendida de esta expresión: por el cual o por la cual. En este concreto podríamos citar como ejemplo este tipo de oraciones: Éste es el sendero por que transitamos la última vez / Ésa es la razón por que se ausentó de la reunión. En el primer caso también se puede escribir por el que, por el cual o incluso por donde y, en el segundo, por la que o por la cual, sin alteración ninguna de la oración en cada uno de los casos.

También podemos estar ante la combinación de la preposición por y la conjunción subordinante que, y puede aparecer en el caso de verbos, sustantivos o adjetivos que rigen un complemento introducido por la preposición y poseen además una oración subordinada introducida por la conjunción. Con unos ejemplos lo entenderemos mejor: Estaba preocupado por que ella no llegara a casa / No habría apostado por que él ganase. Al igual que en el caso de porque, es el modo verbal (indicativo o subjuntivo) el que determina el uso de la locución en un sentido o en otro, es decir, cuando la palabra que es el pronombre relativo y cuándo es la conjunción subordinante.

3. Conclusiones

Es de una gran importancia la claridad de ideas ante la correcta grafía de estas cuatro palabras pues, como acabamos de comprobar, expresan e introducen oraciones o detalles completamente distintos. Conviene entender los matices de su uso y es que, como pretenderemos en esta sección, consideramos especialmente relevante la verificación de cada frase, fin para el cual debemos dominar el correcto uso de las palabras. Esperamos, pues, que estos consejos hayan servido de aclaración para tus posibles dudas ante la utilización apropiada de estos términos tan semejantes en grafía y tan diferentes en significado. De cualquier modo, si te planteas cualquier duda a este respecto o a cualquier otro y es posible utilizar una expresión distinta, hazlo y los errores se minimizarán: es la famosa expresión conocida como hablar en círculos, en este caso aplicada a la escritura.

Los olvidos en las revisiones seguirán sucediéndose y nosotros estaremos aquí presentes en cada edición para que, durante y tras tu relato, te emplees a fondo en su corrección, la cual (recuerda) es un aspecto fundamental para el éxito en la escritura.

¡Hasta nuestros próximos gazapos!

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Carlos Desán

Colaborador de la sección Las olvidadas revisiones

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