Entrevista a Teodoro Balmaseda

Hazte Eco presenta bajo un pseudónimo a Teodoro Balmaseda. Un escritor que nació en Logroño en 1984. Tras terminar los estudios a los 22 años escribió su primera novela. Lleva a su espalda numerosos relatos escritos, novelas y poemas. Tiene publicado, Buscando Oro, un libro con el toque del rock and roll y que nos presenta a Frankie Boy, un guitarrista que vive en su furgoneta y que nos sumerge en sus continuas andanzas. Posee una prosa sencilla y un estilo propio.

Entrevista a Teodoro Balmaseda

IsabelMi primera pregunta es pura curiosidad. Teodoro Balmaseda, ¿es tu verdadero nombre? ¿Qué significa para ti?

TeodoroNo, es mi pseudónimo. Tengo la idea de escribir en unos años mi biografía y entonces emplearé mi verdadero nombre. Teodoro Balmaseda es el autor de novelas de ficción.

Isabel¿Cómo fueron tus inicios como escritor? ¿Con qué edad tenias cuando escribiste tu primera novela?

TeodoroLa inspiración primigenia fue a través de un amigo que estudiaba cine y me dio unos libros sobre guión. Las estructuras y los cientos de películas que recomendaban me dieron recursos que me sirvieron para estructurar las historias. Por aquel entonces tendría unos veintiún años, tal vez veintidós, y desde entonces siempre estoy con argumentos y personajes en la cabeza.

IsabelTu único libro publicado es Buscando Oro, pero ¿qué tienes guardado tan celosamente? Y, ¿para cuándo será publicada tu nueva novela?

TeodoroLo cierto es que tengo a día de hoy dieciséis novelas: quince totalmente terminadas y una en las últimas revisiones. A su vez, ya trabajo en el argumento de la siguiente y en el desarrollo de una segunda parte de Buscando oro.

La promoción de una novela es muy complicada, aún quiero explorar un par de ciudades más presentando Buscando oro antes de sacar la siguiente.

Isabel¿Te inspiró alguna persona o alguna situación en particular cuándo escribiste Buscando Oro? ¿Qué hay de ti en ella?

TeodoroSiempre he sido muy futbolero, y de chaval, más aún. Era de los que se estudiaba el álbum de cromos. Siendo del Logroñés, conocía muy bien a los equipos de alrededor. A mediados de los 90 llegó un lateral zurdo al Zaragoza, Andreas Brehme. Internacional con Alemania en varios mundiales, perpetuo miembro de cualquier once ideal… aunque no triunfó en la Romareda, tuvo una carrera muy exitosa.

Un día salió la noticia de su final. Después de haber derrochado una cantidad de dinero obscena, había terminado en la empresa de un amigo limpiando sanitarios de obra. Más allá de la típica historia del deportista de élite que se arruina —la NBA y el boxeo tienen decenas de ejemplos—, me quedé con la base, alguien que ha llegado a lo más alto vuelva al arroyo.

Al tiempo leí una biografía de Johnny Cash. Después de cancelarle el programa de televisión, nadie quería grabarle ningún disco, ni contratarle para conciertos… Uní una idea con otra, y nació Frankie boy.

Frankie boy es a la vez amigo íntimo, personaje ajeno y una especie de hijo. De mí seguramente tendrá las reacciones. El pronto sobre todo ante las hostilidades y la intolerancia casi molecular a la injusticia a cualquier nivel.

IsabelTe invito a que me presentes Buscando Oro y sobre a todo a Frankie Boy. ¿Qué nos puedes contar?

TeodoroPara Fabio el nombre de Frankie boy es algo más que un alias, algo que supera un mero nombre artístico. Frankie boy es el compromiso sellado con su estilo de vida. Frankie no tiene familia, ni trabajo, ni casa. En su vida no cabe rutina alguna. Él vive en una furgoneta, yendo de garito en garito a dar pequeños conciertos, sacando lo justo para viajar a la siguiente ciudad a dar un nuevo recital. Es feliz así, sólo su guitarra y él cabalgando hacia el horizonte.

Hace unos meses en los ratos libres estuvo escribiendo un libro. Era mero entretenimiento, rellenar esas horas anodinas antes de dormir, pero un editor lo ojeó y lo editó, cosechando un aceptable éxito de crítica y ventas. Su carrera de escritor lanza la de músico y viceversa.

En este punto, aunque tiene que hacer de tripas corazón para vencer su terrible timidez en presentaciones y demás actos promocionales, su vida ha alcanzado un equilibrio provechoso. Pero algo sucede. De repente un problema de salud se interpone en su camino. En principio parece bastante grave, al menos lo suficientemente acuciante como para convertirse en una amenaza directa a su forma de vida.

Se da cuenta en ese momento de que ya tiene una edad, no tiene experiencia, ni conocimientos de casi nada. ¿Cómo sobrevivirá ahora? ¿Podrá reconvertirse a una vida sedentaria? ¿Tendrá que dejar la música? ¿Es posible para él ser feliz sin dar conciertos? ¿A qué podrá dedicarse?

IsabelAl tratarse un libro con un fuerte base de música, tengo curiosidad por saber si eres músico. ¿Cuál es tu estilo musical?

TeodoroEn mis años mozos tocaba un poco el bajo, pero no pasé de un par de versiones de los Ramones. Tenía la misma técnica que Sid Vicious pero nada de su carisma.

En principio diría que heavy, pero también me gusta el punk y el rap. Ni qué decir que me gusta el country o el blues —sino es imposible escribir algo como Buscando oro— y la música irlandesa o escocesa también me vuelve un poco loco. Lo cierto es que sólo hay dos tipos de música: la buena y la mala, los estilos son sólo etiquetas que nos facilitan la clasificación y el control.

IsabelAparte de escribir novelas, ¿qué otros proyectos tienes entre manos?

TeodoroEstoy desarrollando el guión de un largometraje para una productora argentina, y tengo una versión en cómic de Buscando oro que está a punto de ver la luz en la propia Argentina.

Isabel: ¿Dónde te gusta escribir? ¿En qué ambiente lo haces?

TeodoroMe apaño en cualquier lugar siempre que esté tranquilo. Soy un forofo de las bandas sonoras, a ser posible sin voces. Me pongo los auriculares, releo los avances del último día, y empiezo a desarrollar. Particularmente, salvo que vaya agobiado con los plazos, prefiero escribir a mano. No sé si es el rasgueo del boli contra el papel o el tacto del folio en el canto de la mano, pero tiene algo alquímico que me encanta

Isabel: ¿Qué estás leyendo en estos días? ¿Qué autores recomendarías leer? ¿Te sientes influenciado por el estilo de alguno?

TeodoroAcabo de leer quién cuidará de ti de Rafa Aranda, muy del estilo a mi novela, recomendable al 100%, y Poker kingdom, de Verónica CR, una gran escritora que me enorgullece llamar amiga. Jesús Vicente Aguirre y su Aquí nunca pasó nada también es lectura de cabecera por mi siguiente novela.

En cuanto a influencias… Paul Auster me enseñó que se puede escribir sobre temas mundanos sin por ello dejar de ser interesante, Bukowski y Beigbeder que no hay límite, y Amélie Nothomb que la escritura exige un gran sacrificio pero merece la pena.

Isabel¿Cuál ha sido la experiencia más gratificante que has tenido como escritor hasta el momento? Y, ¿alguna desagradable?

TeodoroSin duda la gente que he conocido. Stone Gómez, un guitarrista tremendo que me escribió el prólogo, Kike Jambalaya, que hizo la contraportada y es una leyenda viva, y Jesús Domingo Pérez, JotaDe, un fotógrafo canario que raro es el mes que no se lleva un premio.

Los amigos de la aventura americana, Ángel García y su ritmo de las cavernas. Los músicos, los garitos, Amón Ra Peña, un artista al que conocí en el gruta 77 en Carabanchel… Podría pasarme el día y seguro que me dejaría a alguien.

En cuanto a lo negativo… lo complicado que es darse a conocer. La gente oye “libro” y automáticamente desconecta, y sin un coloso editorial detrás, es muy difícil lograr nada significativo.

Isabel¿A qué te dedicas a parte de ser escritor? Si tuvieses que elegir, ¿con cuál te quedarías?

Teodoro: Tengo un trabajo alimenticio, que me paga las facturas, y también hago algún encarguito que otro como guionista o redactor. Si pudiera mantenerme, aunque fuera malviviendo, sin duda me quedaría con mi oficio de novelista.

Isabel: ¿Nos puedes contar sobre tu colaboración con una productora argentina donde estás desarrollando el guión de un largo?

Teodoro: Es un proyecto muy ambicioso que acaba de firmar una incorporación muy potente, un salto de calidad tremendo. De momento estamos en fase de redacción, pero el proyecto va viento en popa y lo estoy disfrutando.

Isabel: Sé que también escribes poemas. Me gustaría que terminaras la entrevista con uno. ¿Nos haces ese regalo?

Teodoro: Me da un poco de vergüenza, conozco un montón de poetas que me dan mil vueltas, como mi paisano Enrique Cabezón, pero ahí va:

Algo extraño

Trae el viento

Que está oculto

En el silencio

Algo extraño

Perturbador

El viento

Camufla una voz

Una voz

Provocadora

Que lanza

Una tentativa

La tentativa

Cobarde

La voz

De un instinto infame

Tan infame

Transgresor

Que hace

Que se me retuerza el alma

Mi alma

Maltrecha

Desde que

Me late el corazón

Mi corazón

Incompleto

Al no sentirte

A mi lado en el lecho

Mi lecho

Abandonado

A través del frío

He oído algo extraño.

Isabel: Y para terminar. ¿Qué consejo darías a ese futuro escritor que siente miedo a publicar su primera novela?

Teodoro: Con toda sinceridad, que ponga bien claros sus objetivos, que estudie bien las ofertas de la editorial y que se prepare para patear sin descanso y no siempre con recompensa. La pregunta es si disfruta escribiendo, y si la respuesta es sí, que escriba sin importar los resultados. Kafka no vendió un libro en su vida, y Poe acabó en la vil ruina. No hacerse millonario escribiendo no quiere decir que uno sea malo.

Experiencias Literarias te agradece que hayas formado parte de Hazte Eco.

¡Feliz escritura, amig@s!

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Isabel María Sierra

Hazte Eco

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