Entrevista al escritor cordobés Francisco José Jurado

Hace varias semanas tuve la suerte de realizar una entrevista al escritor cordobés Francisco José Jurado. Por desgracia, y debido a diversos factores como la carga de trabajo y a no disponer del tiempo suficiente para transcribir la grabación, he tenido que dejarla parada casi un mes hasta poder trabajar en ella. Te pido mil disculpas Paco, pero, para darle la calidad que se merecía, entiendo que lo mejor ha sido tomar este descanso. Ahora sí, y con las pilas cargadas, conozcamos a este escritor cordobés de novela negra que está dando, y dará más aún, mucho de que hablar. ¡Bienvenido, Paco!

Francisco José Jurado

Francisco José Jurado (Córdoba, 1967) es licenciado en Derecho por la Universidad de Córdoba. Tras un tiempo dedicado a la investigación y a la docencia universitaria en el campo de la Filosofía del Derecho, encaminó su labor profesional hacia la gestión de proyectos culturales. En la actualidad, imparte talleres literarios de escritura creativa y de dinamización a la lectura, organizados tanto por las administraciones públicas como por organismos e instituciones privadas.

Comenzó a escribir en 1998 y desde entonces ha obtenido diversos premios, menciones y accésit en certámenes de novela corta y relatos, tanto de ámbito nacional e internacional.

Su primera novela, Benegas (Editorial Almuzara, 2009) tuvo una excelente acogida de crítica y público, siendo Finalista del Premio NOVELPOL a la mejor novela negra editada en España en 2009, y también Finalista de los Premios Brigada 21 a la mejor novela negra de autor debutante en 2009.

Gracias a dicha obra, Jurado fue incluido en la segunda parte de la antología La lista negra: nuevos culpables del policial español (Editorial Difácil), publicada a mediados de 2012, una selección de nuevas voces emergentes dentro del género negro en España.

Ha sido invitado a participar en mesas redondas y conferencias sobre el género negro y la literatura negro-criminal en los eventos más destacados del panorama nacional: Barcelona Negra (BC-Negra); Semana Negra de Gijón y Getafe negro…, y fue contratado por el Instituto Cervantes como conferenciante y ponente sobre novela negra para sus centros de Marruecos, Inglaterra y Alemania.

En 2015 ha publicado su segunda novela, titulada Sin Epitafio (Editorial Algaida Grupo-Anaya).

Entrevista al escritor cordobés Francisco José Jurado

A continuación os transcribo la entrevista que realicé al escritor cordobés Francisco José Jurado.

Luis: ¿Desde cuándo escribes y porqué lo haces? La respuesta típica que mucha gente podría decir es… Bueno… yo escribo por dinero, porque quiero hacerme famoso, etcétera. Sin embargo, y como ya hemos introducido varias veces en este blog, ese planteamiento es bastante negativo e infructífero. De hecho, creo es la peor manera de zambullirse en el mundo literario. Entonces… ¿Por qué escribes tú? Cuéntanos cuáles fueron tus orígenes.

Paco: pues… Yo escribo porque es lo que mejor sé hacer. Y yo empecé a escribir ya mayor, pues nací en el 67 y empecé a escribir en el 98, con 31 años. Sin embargo, tuve la suerte de que, con el primer relato que escribí, que se titulaba “El epitafio caribeño” (y mira las coincidencias, porque mi segunda novela se titula Sin epitafio), gané el premio Andalucía Joven de creación, en el ámbito de relato corto. Este premio se entregó en Huelva, por la Consejería de Juventud de la Junta de Andalucía. Más casualidades, puesto que estoy empezando a promocionar mi segunda novela en Huelva.

Yo empecé a escribir cuando era becario de formación de personal investigador y docente en la Universidad de Córdoba. Resulta que trabajo no me gustaba y no me llenaba en absoluto y me di cuenta de que “no iba a ningún lado”. Entonces, me basé en una historia que le sucedió a mi mujer, que por aquél entonces era mi novia. Ella fue contratada por una empresa italiana para un puesto de relaciones internacionales. La entrevista se la hicieron tres italianos y los italianos no se fijan, cuando entrevistan a una mujer, solo en sus cualidades laborales, ¿me explico? Se fijan en otras muy distintas.  Y esa historia dio lugar a un relato que era sarcástico y de humor y gustó mucho.

Como había dejado mi trabajo en la universidad por aquél entonces y además gané el premio que antes te he dicho, comencé a darme cuenta de que la vida podía estar enviándome una señal, ya que quizás mi camino no era la universidad, sino la literatura; con todas las reservas del mundo, claro está. Hay que tener en cuenta que yo acababa de escribir mi primer relato. Era mi primer relato, no mi primer relato potable, sino el primero que escribía.

De esta manera, en los cuatro o cinco años siguientes, escribí más relatos y me convertí en un asiduo concursante de premios, certámenes y ediciones “de diferente pelaje”, como a mí me gusta llamarlo. Casi todos los meses ganaba algún premio, por lo que se puede decir que comencé a “medio vivir de la literatura” o, al menos, a “sobrevivir de la literatura”.

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Benegas (2009 – Editorial Almuzara)

De los relatos, pasé a las novelas cortas con el personaje de Benegas, como protagonista. En el año 2007, la editorial Almuzara (una editorial cordobesa) me propuso la idea de enhebrar algunos de los relatos de Benegas y convertirlo en Benegas, mi primera obra. Y eso fue lo que hicimos. En realidad, mi primera obra no se trata tanto de una novela, sino de una narración en la que se enlazan varias obras más cortas para construir una novela. Y el hilo fundamental de la obra es el protagonista, Benegas. Aunque yo contacté con la editorial en 2007, la publicación se dilató hasta 2009 a causa de los diversos avatares de la crisis, el comienzo en la literatura, etcétera. Fue estresante y terrorífico, porque no sabía si la editorial respondería y ya tenia la obra comprometida, aunque no publicada. La novela ganó el premio NOVELPOL a la mejor novela negra editada en España en 2009, prestigioso galardón que entrega la asociación del mismo nombre (Amigos de la Novela Policíaca); y también finalista de los Premios Brigada 21 a la mejor novela negra de autor debutante en 2009.

Fui invitado a todos los foros nacionales e internacionales y para rematar, al cabo de los dos años, la novela le interesó a una editorial alemana y la van a traducir a el alemán. A esta novela le debo mucho, porque me situó en el panorama nacional e internacional y además me ha servido para dar el salto a la editorial Grupo Anaya – Algaida, que es una multinacional. Todo esto, como te puedes imaginar, supone la culminación a una carrera que acaba de empezar, pues hace unos minutos, antes de comenzar, estábamos hablando de mi segunda novela. Mi carrera no ha hecho más que comenzar. Ahora, todos los días, es una lucha por vender ejemplares, porque te reseñen, porque te inviten a actos, festivales, por las entrevistas, etcétera, etcétera.

En este caso, os recomiendo a todos (adelantándonos un poco a las demás preguntas) calma total. Como ya he dicho, yo empecé a escribir muy mayor (con 31 o 32 años) y publiqué a los 42, diez años después. Por este motivo, hay que tomárselo todo con relativa tranquilidad, porque la vida literaria te va diciendo cuándo es el mejor momento, cuando es el sitio y cuando no.

 

Luis: en este caso, Paco, no te pregunto ya por el significado que le da la escritura a tu vida porque ya nos has respondido, y muy sobresalientemente, debo añadir. La literatura es lo que mejor sabes hacer, es tu pasión y lo que te aporta satisfacción.

Paco: yo digo una cosa. De vender libros en este país viven muy pocos, pero que muy pocos. Entonces, yo, a través de la literatura, los libros, los cursos, los talleres de literatura, las charlas, etcétera, se puede llegar a vivir de la literatura. Y esto es un punto que te aseguro que yo no me esperaba en absoluto. Todo eso, evidentemente, sucede por una razón: porque escribes. Y no se nos puede olvidar ese referente. El “ropaje” está muy bonito, pero todo eso sucede porque verdaderamente te sientas y escribes. Claro y también porque publicas Benegas y ahora su segunda parte, Sin epitafio. Si no, nada de esto habría pasado y no me llamarían a ningún lado, eso hay que tenerlo en cuenta.

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Sin epitafio (2015 – Algaida editorial)

 

Luis: eso es genial, Paco. Es genial poder disfrutar de una pasión que te aporta a la vez satisfacción a tu vida y un sustento, gracias a Dios, pues, como dices, muy pocos son los que pueden vivir exclusivamente de esto en nuestro país. Cambiando de tercio, y tal y como hablamos antes de comenzar la entrevista, tu has leído muchísimo. Y sé que tiene que ser muy difícil, porque a mí me pasa, y de hecho no sabría decirte el mío, pero, ¿cuál es tu libro favorito?

Paco: pues ahora que lo pienso, tampoco podría decirte el mío, porque tengo varios. Algunos serían de la literatura maravillosa y “de élite” y otros, sin embargo, de la literatura más popular. Por ejemplo, un libro que me marcó muchísimo fue Los niños del Brasil, de Ira Levin. Este fue el único libro que me ha hecho no dormir en una noche, junto a Cien años de soledad, por supuesto. También es uno de mis libros favoritos Cosecha Roja, de Dashiell Hammett. Es la Biblia de la novela negra. También tenemos a Raymond Chandler, otro de mis autores favoritos.

Por otro lado, fíjate cuando me refería a libros mas populares, otro de los libros que me gustó mucho, y que leí hace relativamente muy poco, fue La ladrona de libros. Otro de mis libros favoritos sería Los renglones torcidos de Dios. Como ves… son libros muy diferentes. Entonces, ¿cómo echar a pelear esos libros? Realmente no se puede. De hecho, si tuviera que decantarme por un escritor, me decantaría por varios.

De género negro, los que mas me gustan son Henning Mankell, Andrea Camilleri, Vázquez Montalbán (que es, a mi juicio, una trilogía fundamental). Sin embargo, también me gusta Dashiel Hammet y Raymond Chandler. Yo soy un lector muy clásico de novela negra y creo  que hay que respetar los cánones básicos y ortodoxos de la novela negra. Sí, es verdad que se pueden manipular y alterar, y de hecho ahora tenemos un gran abanico de temas sobre la novela negra, pero tienes que cumplir los cánones y las reglas básicas, porque, si no, estaríamos jugando a otro juego diferente. Mi novela Sin epitafio es un ejemplo de “hibridación”, pero no puedes saltarte ciertas reglas.

 

Luis: está muy claro. En las últimas jornadas de “Un otoño de novela”, ya lo introducía Jose María Merino. Lo real tiene cabida en el mundo real, por supuesto, pero en la literatura todo debe ser probado y demostrado de forma correcta, sin decepcionar al lector. En la literatura, el lector debe “creerse” la historia, y si no se lo cree, estás acabado. Una vez que nos has dado estas pinceladas sobre tus orígenes y tus preferencias, me gustaría que nos hablaras, lo que puedas desvelar, claro está, sobre tu próximo proyecto literario.

Paco: Sin epitafio no iba a ser mi segunda novela, pero cuando te metes en el mundo editorial y comercial (porque esto también es una industria, no debemos perderlo de vista), los editores y las agencias literarias te piden aquello que había funcionado. Por esto, como Benegas había funcionado tan bien, me pidieron que hiciera la continuación de Benegas. Sin embargo, yo no estaba escribiendo esa obra, sino otra muy distinta. Yo estaba escribiendo otra cosa… Escribía una novela basada en unos hechos concretos de la Guerra Civil Española, sobre la Batalla del Ebro y, en concreto, sobre el día 30 de octubre de 1938. Esta creo que será la tercera novela, porque la tengo casi terminada.

Esa debe ser la novela que debo publicar ahora, porque no quiero que se quede empantanada. Además, a través de la investigación que he realizado para realizar esa novela, es posible que haya nacido una cuarta historia, porque algunos personajes son maravillosos y son “para escribir un libro sobre ellos”.

 

Luis: y con tu paternidad, el taller, las charlas, entrevistas… ¿De dónde sacas la inspiración? ¿Te concentrarías en cualquier sitio? Yo prefiero escribir en silencio o, por ejemplo, en la biblioteca. ¿Cuál es tu lugar favorito para escribir?

Paco: yo necesito una absoluta quietud y silencio. Yo escribo en una antigua despensa muy grande, que ha sido reconvertida en un pequeño despacho, que es mi lugar de trabajo. Allí no me molesta nadie. Tengo mi equipo informático y mis libros y es allí donde escribo. Yo no puedo escribir ni en los hoteles, ni en los viajes, ni en una “caseta de feria”. No puedo… Es imposible. Necesito ese espacio para escribir.

 

Luis: ¿Y qué me dirías del miedo a la página en blanco? (Paco hace una pausa antes de responder).

Paco: como sabes, por ser alumno de uno de mis talleres, yo distingo entre escritor brújula y escritor mapa. Yo soy un escritor mapa. Es decir, yo tengo todo absolutamente previsto cuando me pongo a escribir. De hecho, puede pasar mucho tiempo hasta que me pongo a escribir, pero cuando yo me siento a escribir ya tengo pensado lo que va a pasar en cada capítulo. Si no tengo pensado lo que va a pasar en cada capítulo, no me siento a escribir. Esto hace que se diluya bastante el miedo a la página en blanco.

También es cierto que, aunque tengas pensado todo lo que va a pasar entre cada capítulo, lo que van a decir los personajes, etcétera, puede haber días que quizás no te encuentras bien y no te quedan claro ciertos nudos del argumento y te quedas atascado. Yo siempre digo lo mismo, que hay que comprender esto como parte del hecho literario y debemos asumirlo, porque forma parte de nuestro día a día como escritores. En estos casos, sales a dar una vuelta, vas a ver a tu novia, te vas al gimnasio; haces lo que sea para despejarte, menos escribir. Ese día no es tu día. Y no conviene seguir por el camino literario porque no vas a llegar a ningún lado.

 

Luis: y respecto a los géneros literarios, ¿te planteas alguna incursión a otros géneros? Nos has contado tus peripecias con esa novela histórica  en la que estas trabajando pero, ¿te planteas alguna incursión en otro género narrativo? Porque puede ser malo encasillarte en un género, ¿verdad?

Paco:  es justo lo que te iba a decir, Luis. Yo le debo mucho al género negro y a sus personajes. Sin embargo, quiero mantener dos líneas de creación literarias diferentes, que serían completamente paralelas. Por un lado, estaría el género negro en el que trabajaré “cuando se tercie”. No para mi tercera o cuarta novela, sino cuando se tercie. En la otra categoría, englobaría otras novelas como esta de género histórico. Aquí podría incluir también otras novelas que ahora mismo no sabría decirte, porque vete tú a saber cuáles podrían llegar a ser. Podrían ser cuentos para niños, y eso que nunca lo he intentado. De hecho, este tema me da mucho respeto porque lo considero complejo y yo jamás lo hice, pero nunca se sabe.

En síntesis, creo que lo más importante es tener varias líneas de escritura porque somos escritores. Y no podemos olvidar que algunas veces nos sale novela negra y otras veces salen novelas históricas, de tesis, etcétera.

 

Luis: ¿Y tienes alguna otra historia que quieras contar? Es decir, además de esta segunda historia que quieres escribir a partir de la novela de género negro que estás preparando, ¿tienes algún proyecto para el futuro?

Paco: la novela de la batalla del Ebro es francamente curiosa, porque cuando los nacionalistas tenían prácticamente cercados a los republicanos para darles el golpe final (a través de siete contraofensivas), se pararon los combates. Yo he investigado porqué se pudieron parar y los partes militares de ambos ejércitos, que son un tanto curiosos por cierto, porque los dos ganaban siempre todos los días, se dice que es porque llovió mucho. Y es verdad que llovió mucho en la tierra alta esos días, pero los días anteriores y posteriores también llovió y siguieron con la batalla.

A mi se me ha ocurrido que el día que se detuvieron combates, el día 30 de octubre, pudo suceder porque en un país muy lejano, en la ciudad de Nueva York, se retransmitió la Guerra de los mundos. Bueno, en realidad fue la interpretación de Orson Welles. Entonces, imagina que en los radioescuchas de los nacionalistas y los republicanos hubieran captado parte de esa transmisión… Era una teatralización, está claro, pero imagina que, desde la incredulidad, hubiesen decidido parar los combates. Esto es una tramoya enorme que da pie a una novela de intriga y espionaje.

A raíz de investigar mucho sobre la Guerra Civil, me han surgido muchos personajes interesantes. Por ejemplo, la historia de Virgilio Leret, uno de los primeros oficiales fusilados en la Guerra Civil. Tuvo la mala suerte de ser republicano y estar destinado en Melilla. Claro, se le echaron encima el 17 de julio los regulares y lo peor de la legión y el muchacho no tuvo ninguna opción. ¿Qué ocurre con este hombre?

Virgilio era ingeniero e inventor. Y resulta que inventó el motor a reacción y nadie lo sabía, ni siquiera él. Y resulta que estos papeles estuvieron dando vueltas y circulando por la Guerra Civil Española sin que nadie supiera de qué se trataba. Y esa sería otra novela. La historia de Virgilio no, porque su historia terminó en cinco minutos. Sin embargo, la creación de Virgilio si podría ser una novela. ¿Y si los papeles cayeron en mano de los alemanes? Estoy dándole vueltas y probablemente este sea el argumento de mi próxima novela.

 

Luis: sería una mezcla de fantasía con género negro…

Paco: bueno, no exactamente. Vamos a ver, tú no puedes escribir una novela histórica que se base exclusivamente en hechos históricos, porque para eso están los libros de historia. Y resulta que tú no eres historiador ni ensayista histórico. Eres escritor. Los Episodios Nacionales, de Benito Pérez Galdós, no son libros de historia, sino el germen de la literatura histórica en nuestro país, como podría ser Walter Scott en la literatura anglosajona. Hay personajes absolutamente inventados que caminan por la historia de España. Es verdad que de forma muy fiel.

En relación a este punto, siempre me gusta contar una anécdota que decía Ken Follet. Él decía que, por ejemplo, tú puedes escribir una historia en la que el 1 de septiembre de 1939, seis divisiones panzer se echaron sobre Polonia y la invadieron. Eso es un hecho muy investigado y verídico. Fueron los alemanes. Y no podrías decir que fue el ejército húngaro porque los pobres húngaros no tuvieron culpa de nada. Lo que ocurre es que tú puedes contar que en una garita, justo al lado de la frontera, había una muchacha que llamó por teléfono a su amor, que era un enviado soviético… Así podrías montar una historia de espionaje y amor. No puedes decir que sea verdad, pero tampoco puedes decir que sea mentira. Es verosímil.

En la novela histórica, tienes que jugar con la imaginación para rellenar las lagunas que deja la historia. Tienes que meter personajes que no existieron de forma legítima junto con otros personajes que sí existen. En mi novela histórica tiene que salir Franco y otros personajes del momento. Pero yo también tengo que inventarme otros personajes que pueden ser verosímiles.

 

Luis: y respecto al mundo editorial, yo entiendo que la experiencia debe ser buena, pero cuéntanos para nuestros lectores. ¿Qué tal es tu experiencia en el mundo editorial?

Paco: sí es buena, la verdad. Yo tuve la suerte de que mandé dos novelas a Almuzara. Una fue una novela histórica y la otra fue el grupo de relatos del inspector Benegas. Y me respondieron. Yo la había mandado a tres o cuatro editoriales y Almuzara apostó por mí. Almuzara es una editorial cordobesa y es más pequeña que cualquier editorial de orden nacional o internacional. Sin embargo, Benegas se promocionó, se le hizo mucha publicidad en festivales y yo no puedo quejarme. Sin embargo, consideré dar un salto a otra editorial para la segunda novela.

Mi apuesta personal siempre fue Algaida, y quizás por esto ha tardado un poco más el libro, porque no es fácil llegar y que te contrate este tipo de editoriales, porque necesitas un cierto recorrido. A ellos les gustó también la novela de la batalla del Ebro, aunque está inconclusa. Sin embargo, decidieron publicar primero la segunda novela de Benegas. Y con Anaya-Algaida, la verdad es tampoco puedo quejarme en absoluto y solo puedo hablar no bien, sino mejor que bien pues tienen una precisión y rigurosidad teutónico. Me están tratando muy bien y están promocionando muy bien el libro. Estoy muy contento y tengo que agradecerle a ellos esta apuesta tan fuerte y toda la confianza que han depositado en mí. Espero no decepcionarles, ni con el personaje ni con la novela, y devolverles el 150%.

 

Luis: Estoy seguro de que así será Paco. Ahora vienen dos preguntas un poco personales y muy interesantes para nuestros lectores. Si pudieras volver al pasado, cuando estabas comenzando, ¿qué consejo te darías a ti mismo? Imagínate. Si yo volviera al pasado me diría “Luis, debes leer mucho más aún” o “Luis, debes releer tus relatos más”, que es algo que he acabado haciendo con los años, claro está. Este tipo de preguntas puede ayudar a todos los que intentan abrirse su hueco en este mundo literario. ¿Qué te dirías tú?

Paco: pues mira, esos dos consejos serían buenísimos. “Paquito, lee más y vuelve a repasar…”. Bueno, la verdad es que yo siempre repaso mucho mis novelas o mis relatos, porque soy un tipo muy meticuloso y maniático. Pero leer más sí es fundamental. Leer demasiado, hay que leer demasiado. Realmente, la obra de un escritor se centra en lo que vives y lo que lees. Esto lo aderezas un poco con el talento necesario y con unas cuantas gotitas de mala leche (risas).  Esta es tu obra. Las gotitas de mala leche bien puede ser sarcasmo, ingenio, etcétera. Esto es lo que se llama tener “voz literaria”. 

Probablemente, a mí mismo me diría que leyera mucho mas, porque yo no era un gran lector. Como muchas personas de mi generación, fui expulsado del terreno literario por el sistema educativo, porque con 14 años te obligan a leerte libros de la talla de La Celestina, por ejemplo. Eso “te funde vivo”. Si a esto le sumas El Quijote en castellano antiguo o El cantar del mio Cid, se convierte en desesperante. Un adolescente no lee eso.

Entonces, en mi caso, tras una lesión deportiva, me pasé mucho tiempo impedido y me dediqué a leer, pero cosas que me interesaban claro. Era la época del Cronen, Ray Loriga. Y fue en ese momento cuando descubrí que la literatura puede ser muy divertida siempre y cuando no te obliguen a leer lo que ellos quieran. Me reenganché como lector y luego, tras curtirme, me convertí en escritor. Además, a esto tenemos que añadir, tras la experiencia que estáis teniendo los que participáis en los talleres, como tú por ejemplo, Luis, que un escritor es un lector deformado. Porque cuando lees un texto ya estás buscando la estructura, las oraciones, la semántica, ya estás metido de lleno en la literatura. En tu subconsciente, tu no ves los argumentos y las tramas como las veías antes (salvo los errores duendes como yo los llamo, ciertos errores tipográficos que se pueden escapar). Ya tienes un nivel lector.

 

Luis: para terminar, Paco. Antes diste un leve esbozo, pero ahora te lo pregunto en firme. ¿Qué consejo darías a nuestros lectores?

Paco: que tengan calma y tranquilidad. Precipitarse en el mundo literario solo lleva al desastre y al fracaso. Yo intenté publicar un libro de relatos poco después de empezar y ahora, cuando lo veo, me da vergüenza. Menos mal que no tuvo éxito y no se publicó. El libro está en mi cajón. Menos mal, porque ahora te daría reparo ver aquello. Esos libros, esos relatos, eso que vas aprendiendo ahora es parte de un aprendizaje y, quizás, no tiene porqué ser publicado. También recomiendo que se tenga prudencia antes de colgar algo en Amazon.

Yo considero que primero te tienes que probar, tienes que curtirte contra las editoriales. Tienes que ponerte una coraza y darte de golpes, que te den con la maza y al final eres como los caballeros medievales. Tienes la coraza, el escudo y los pectorales abollados de haber luchado y haberte peleado. Tienes que topar con ese mundo, porque esa pelea, algunas veces, además de hacerte muy fuerte, tiene sus frutos. Hay que empezar a publicar por una editorial pequeña, porque están para eso. De hecho, ahora que “parece haber pasado la crisis”, se vuelve a apostar por una serie de autores que no tienen mucho nombre. Existen editoriales como Cuadernos del laberinto, Minúscula, Errata Naturae, El acantilado, Caballo de Troya, Versátil, Edhasa, AnagramaAl revés, etcétera, que están apostando por mucha gente nueva. Son editoriales pequeñas pero muy comprometidas por la literatura y cuyas ediciones tienen mucha calidad.

Si no se consigue en una, ya se conseguirá en otra. A lo mejor tu texto no es el adecuado para ese catálogo, lo que también hay que tener en cuenta antes de enviarlo a la editorial. Hay que tener en cuenta el modelo de publicación de las editoriales.

 

Luis: quería darte las gracias por este momento, Paco, pues ha sido muy agradable y hemos aprendido mucho. Ha sido sencillamente genial. Muchas gracias por todo y te deseamos la mejor de las suertes.

Paco: muchas gracias a todos vosotros, amigos. Ha sido un verdadero placer.

Pues esto ha sido todo, amigos. Espero que hayáis disfrutado con esta entrevista, bastante larga y muy reveladora. Le deseamos la mejor de las suertes a Paco, con su segunda novela, Sin Epitafio, y ojalá podamos volver a hablar de él muy pronto. Y a todos vosotros, queridos amigos, os deseo un feliz día y os reitero los consejos de Paco. Tenemos que ser muy pacientes y constantes. ¡Mucho ánimo a todos!

¡Feliz escritura!

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Luis del Moral Martínez

Editor de Experiencias Literarias