La cautelosa utilización de la coma (II)

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Proseguimos con la segunda y última entrega de esta doble sección dedicada a ese signo de puntuación que constituye, probablemente, una de las fuentes de error más comunes en lengua escrita y cuya utilización debe ser bien conocida: estamos hablando de la coma. Continuaremos con sus usos lingüísticos para, posteriormente, recordar su empleo en la distinción entre sentidos posibles de un mismo enunciado, la problemática que puede comportar la presencia de conjunciones a la hora de decidir la escritura de la coma y concluiremos con algunos consejos en que te indicaremos casos palmarios donde la coma no se debe escribir.

2. Usos lingüísticos (continuación)

2.2 Para separar o aislar elementos u oraciones dentro de un mismo enunciado

Cuando se invierte el orden habitual de las partes de un enunciado, anteponiendo al verbo elementos que suelen ir pospuestos, se escribe coma detrás de la oración anticipada en los siguientes casos:

a) En las oraciones simples, cuando los complementos circunstanciales anteceden al verbo, salvo en el caso de que dichos complementos sean muy cortos: En aquellos calurosos días de principios del verano pasado, la convivencia era idílica, que equivale a La convivencia era idílica en aquellos calurosos días de principios del verano pasado (aunque son correctas frases sin coma tales como En casa no puedo estudiar). Cuando otros complementos verbales (directos, indirectos, complementos de régimen, atributos, etc.) preceden al verbo, no debe escribirse coma siempre y cuando la intención sea destacar o enfatizar el elemento anticipado: Vergüenza debería darte; Muy contento estás tú. Sin embargo, cuando el elemento anticipado simplemente expresa el tema del que se va a decir algo, la coma es opcional: De dinero, no hablamos nunca / De dinero no hablamos nunca; Carne, no suelo comer mucha / Carne no suelo comer mucha. En este último caso, la presencia de la coma es más conveniente en casos en que el fragmento anticipado sea más largo: La costumbre de hacer regalos a los niños cuando terminan las clases, nunca la hemos seguido en mi casa.

b) En las oraciones compuestas, cuando la subordinada adverbial (se distingue por la preposición o conjunción que la inicia) precede a la principal: Si vas a llegar tarde, no dejes de avisarme (equivale a No dejes de avisarme si vas a llegar tarde); Aunque no lo creas, es verdad (equivale a Es verdad aunque no lo creas); Antes de entrar, dejen salir (equivale a Dejen salir antes de entrar); Dicho esto, el diputado bajó del estrado (equivale a El diputado bajó del estrado dicho esto). También en estos casos, si la subordinada es muy breve, puede prescindirse de la coma: Si lo sé no vengo o Si lo sé, no vengo.

Se escribe coma detrás de determinados enlaces como esto es, es decir, a saber, pues bien, ahora bien, en primer lugar, por un/otro lado, por una/otra parte, en fin, por último, además, con todo, en tal caso, sin embargo, no obstante, por el contrario, en cambio y otros similares, así como detrás de muchos adverbios o locuciones adverbiales que modifican a toda la oración y no solo a uno de sus elementos, como efectivamente, generalmente, naturalmente, por regla general, etc.: Por lo tanto, los que no tengan invitación no podrán entrar al recinto; no obstante, podrán seguir el acto a través de pantallas instaladas en el exterior. Naturalmente, los invitados deben vestir de etiqueta. Si estas expresiones van en medio de la oración, se escriben entre comas: Estas palabras son sinónimas, es decir, significan lo mismo; los antónimos, en cambio, tienen significados opuestos; los invitados, naturalmente, deben vestir de etiqueta.

Cuando las locuciones son de carácter anunciativo, es posible sustituir la coma por los dos puntos si se desea realizar una pausa mayor, con una intención enfática: Me voy ahora mismo de aquí; es más: no pienso volver nunca.

Se escribe coma detrás de los complementos encabezados por locuciones prepositivas de valor introductorio, del tipo en cuanto a, respecto de, con respecto a, en relación con, con referencia a, a tenor de, etc.: En cuanto a ti, no quiero volver a verte; A tenor de lo visto, no creo que cambie mucho la situación. De la misma manera, se pone coma detrás de los elementos encabezados por locuciones preposicionales o adverbiales de valor condicional, concesivo, final, causal, etc.: En ese caso, nos quedaremos en casa (equivale a Nos quedaremos en casa en ese caso); A pesar de todo, conseguimos nuestro objetivo (equivale a Conseguimos nuestro objetivo a pesar de todo); Para eso, hubiera sido mejor que no hablaras (equivale a Hubiera sido mejor que no hablaras para eso); Aun así, nadie te lo va a agradecer (equivale a Nadie te lo va a agradecer aun así).

Se escribe coma delante de una palabra que se acaba de mencionar cuando se repite para introducir una explicación sobre ella: Se compró la mejor moto que había en el mercado, moto que, a los pocos meses, acabó olvidada y polvorienta en el garaje.

La palabra etcétera (o su abreviatura etc.) se separa con coma del resto del enunciado: «Los bailes populares como la sardana, la jota, etcétera, estaban proscritos»;«Los bailes autóctonos, las peregrinaciones, etc., perduran hasta nuestros días».

Se escriben entre comas los sobrenombres o seudónimos cuando se mencionan tras el nombre verdadero: «Se celebra hoy el 150 aniversario de la muerte de Simón Bolívar, el Libertador»José Martínez Ruiz, Azorín, perteneció a la generación del 98. Al contrario que éstos, los sobrenombres que no pueden utilizarse solos, sino que deben ir necesariamente acompañados del nombre propio, se unen a éste sin coma: Alfonso II el Casto, Guzmán el Bueno, Lorenzo el Magnífico.

Es conveniente escribir entre comas la mención del autor cuando se pospone al título de la obra: La escultura El pensador, de August Rodin, es la más conocida de su autor.

En la datación de cartas y documentos, se escribe coma entre el lugar y la fecha: Santiago, 8 de enero de 1999; En Cartagena, a 16 de marzo de 2000; o entre el día de la semana y el del mes: Lunes, 23 de enero de 2002.

En las direcciones postales de España, se escribe coma entre el nombre de la calle y el número del inmueble: Calle del Sol, 34; Avenida de la Constitución, número 2.

Se separan mediante coma el nombre de una colección y el número del volumen correspondiente: Biblioteca de Autores Españoles, 24; Colección Melibea, 5.

Se usa la coma para separar los componentes de un nombre o expresión cuando, para integrarlos en una lista alfabética (bibliografía, índice, etc.), se ha invertido el orden normal de sus elementos:

PÉREZ-GALDOS, Benito: Episodios nacionales…

CADALSO, José: Cartas Marruecas…

— acentuación, reglas de

— puntuación, signos de

2.3. Para distinguir entre sentidos posibles de un mismo enunciado

Una misma secuencia de palabras puede tener varios significados dependiendo de cómo esté puntuada: Me he vestido, como me indicaron (me indicaron que me vistiera) / Me he vestido como me indicaron (me indicaron cómo debía vestirme). Si no se coloca coma detrás de mientras, esta palabra actúa como una conjunción: Mientras hizo lo que debía y todo salió bien, no hubo problemas; si va seguida de una coma, es un adverbio de tiempo: Mientras, hizo lo que debía y todo salió bien. Algo parecido ocurre con luego, que puede ser adverbio (‘después, más tarde’): Yo no estuve allí luego, me lo perdí; o conjunción consecutiva (‘así que, por lo tanto’): Yo no estuve allí, luego me lo perdí. De la misma manera, el adverbio así pasa de ser un conector oracional cuando va seguido de coma (‘entonces, por consiguiente’): Así, no hubo quien lo convenciera, a ser un modificador verbal cuando no la lleva (‘de esa manera’): Así no hubo quien lo convenciera.

Uso con las conjunciones copulativas y disyuntivas

El uso de la coma es incompatible con las conjunciones y, e, ni, o, u cuando este signo se utiliza para separar elementos de una misma serie o miembros gramaticalmente equivalentes dentro de un mismo enunciado. Sin embargo, hay otros casos en que no sólo el uso conjunto de la coma y la conjunción es admisible, sino necesario:

1. En una relación compuesta de elementos complejos que se separan unos de otros por punto y coma, delante de la conjunción que introduce el último de ellos se escribe una coma (o también un punto y coma: En el armario colocó la vajilla; en el cajón, los cubiertos; en los estantes, los vasos, y los alimentos, en la despensa.

2. Se escribe coma delante de estas conjunciones cuando la secuencia que encabezan enlaza con todo el predicado anterior, y no con el último de sus miembros coordinados:

Pagó el traje, el bolso y los zapatos, y salió de la tienda.

No sé si ir de vacaciones a Francia o Italia, o quedarme en casa.

3. Cuando se enlazan miembros gramaticalmente equivalentes dentro de un mismo enunciado, si el último de ellos es semánticamente heterogéneo con respecto a los anteriores (es decir, no introduce un elemento perteneciente a la misma serie o enumeración), por indicar normalmente una conclusión o una consecuencia, se escribe coma delante de la conjunción: Pintaron las paredes de la habitación, cambiaron la disposición de los muebles, pusieron alfombras nuevas, y quedaron encantados con el resultado.

4. Es frecuente, aunque no obligatorio, que entre oraciones coordinadas se ponga coma delante de la conjunción cuando la primera tiene cierta extensión y, especialmente, cuando tienen sujetos distintos:La mujer salía de casa a la misma hora todas las mañanas, y el agente seguía sus pasos sin levantar sospechas; O vienes conmigo antes de que pierda la paciencia, o te quedas aquí para siempre.

5. Cuando la conjunción y tiene valor adversativo (equivalente a pero), puede ir precedida de coma: Le aconsejé que no comprara esa casa, y no hizo caso.

6. Debe escribirse coma delante o detrás de cualquiera de estas conjunciones si inmediatamente antes o después hay un inciso o cualquier otro elemento que deba ir aislado por comas del resto del enunciado: Mi abuelo, que era un gran aficionado a la poesía, y el maestro del pueblo fundaron una revista literaria; Puedes venir con nosotros o, por el contrario, quedarte en casa todo el día.

Usos incorrectos

1. Es incorrecto escribir coma entre el sujeto y el verbo de una oración, incluso cuando el sujeto está compuesto de varios elementos separados por comas: Mis padres, mis tíos, mis abuelos, me felicitaron ayer. Cuando el sujeto es largo, suele hacerse oralmente una pausa antes del comienzo del predicado, pero esta pausa no debe marcarse gráficamente mediante coma: Los alumnos que no hayan entregado el trabajo antes de la fecha fijada por el profesor || suspenderán la asignatura.

Dos son las excepciones a esta regla: cuando el sujeto es una enumeración que se cierra con etcétera (o su abreviatura etc.) y, cuando inmediatamente después del sujeto, se abre un inciso o aparece cualquiera de los elementos que se aíslan por comas del resto del enunciado. En esos casos aparece necesariamente una coma delante del verbo de la oración: El novio, los parientes, los invitados, etc., esperaban ya la llegada de la novia; Mi hermano, como tú sabes, es un magnífico deportista.

2. No debe escribirse coma delante de la conjunción que cuando esta tiene sentido consecutivo y va precedida, inmediatamente o no, de tan(to) o tal: «Dependían tanto uno del otro que la confianza era imposible»«La situación había llegado a tal punto que ya no era posible ocultarla».

3. No se escribe coma detrás de pero cuando precede a una oración interrogativa o exclamativa: Pero ¿dónde vas a estas horas?; Pero ¡qué barbaridad!

4. El uso de la coma tras las fórmulas de saludo en cartas y documentos es un anglicismo ortográfico que debe evitarse; en español se emplean los dos puntos: Querido amigo, / Te escribo esta carta para comunicarte… Debe ser: Querido amigo: / Te escribo esta carta para comunicarte…

Usos no lingüísticos

En las expresiones numéricas escritas con cifras, la normativa internacional establece el uso de la coma para separar la parte entera de la parte decimal. La coma debe escribirse en la parte inferior del renglón, nunca en la parte superior: π = 3,1416. No obstante, también se acepta el uso anglosajón del punto, normal en algunos países hispanoamericanos: π = 3.1416.

3. Conclusiones

Hasta aquí ha llegado la entrega dedicada a la coma en esta sección, desde la que siempre te lanzamos el mismo consejo y no por partida simple ni doble, sino por partida triple: revisar, revisar y revisar. Esperando que estas aclaraciones te hayan sido de utilidad para evitar un uso dubitativo de este signo de puntuación, te emplazamos a una nueva cita en que volveremos a dar respuesta a esos fallos que, como humanos con el don de errar, cometemos en nuestra escritura. 

¡Hasta nuestros próximos gazapos!

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Carlos Desán

Colaborador de la sección Las olvidadas revisiones

Foto Carlos