La guerra de los mundos

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Hoy os quiero hablar acerca de una obra maestra de otro de los padres de la ciencia ficción. La guerra de los mundos, de H.G. Wells, es una novela de ciencia ficción que abarca un tema muy adelantado a su época: un ataque extraterrestre al planeta tierra. En concreto, una fuerza extraterrestre, proveniente del planeta Marte, toma el centro de la acción cuando deciden hacer una visita a la pacífica y tranquila sociedad británica de la época Victoriana. Es, sin duda alguna, una obra maestra de uno de los grandes de este género.

1. Autor (H.G. Wells)

Herbert George Wells (1866-1946) fue un novelista, historiador y filósofo británico. Junto con Julio Verne, se le considera como el precursor del género de ciencia ficción, siendo La máquina del tiempo su primera novela conocida (esta la comentaremos más adelante, pues he pensado que la guerra de los mundos quizás sea más conocida por todos vosotros). Gracias a su aportación a la ciencia ficción y a todos sus trabajos relacionados con la ciencia, en 1970 se decidió bautizar un cráter de impacto de la Luna con su nombre.

Las obras de H.G. Wells se caracterizan por estar cargadas por fuertes convicciones. No se trata únicamente de novelas de ciencia ficción que cuentan una historia de forma plana. Al contrario de la mayoría de los autores, cada obra tiene varias luchas ocultas en la trama; muchas de ellas críticas y convicciones; otras, advertencias, o moralejas, desarrollándose a medida que la trama avanza.

Su estilo literario no es el aspecto que lo hace destacar como escritor, sino los temas que aborda. Este hecho lo confirma una de sus citas más famosas:

«Yo hago honradamente lo que puedo por evitar repeticiones en mi prosa y cosas así pero, quitando un pasaje de altura, no veo el interés de escribir por la belleza del lenguaje sin más.»

No es el tema de esta entrada, pero observamos su fuerte convicción por la temática de la obra, más que únicamente por la belleza y musicalidad del lenguaje. Este hecho es importante para todos nosotros, pues yo opino lo mismo que Wells. Lo más importante es lo que se escribe, la intención de escribir. El resto (cómo se escribe) déjalo siempre para las etapas de la revisión. Si no tienes intención, no podrás escribir nada de provecho. Espero que disfrutes con esta reseña y si aún no has leído la novela ¡ánimo!. Es muy interesante.

2. Reseña de La guerra de los mundos

Al comienzo de la novela nos ponemos en la piel de un escritor de artículos de ciencia especulativa, cuyo nombre jamás es mencionado a lo largo de la obra. Este escritor relatará, 6 años tras la invasión marciana, todos los hechos y acontecimientos que tuvieron lugar durante la misma, desde que visita el observatorio de Ottershaw, a petición de un astrónomo llamado Ogilvy, hasta que las criaturas marcianas comienzan a invadir la tierra.

Una vez en dicho observatorio, el narrador es protagonista de una explosión en la superficie marciana. Esto hace que varios meteoritos se precipitan sobre la superficie de la tierra, cayendo uno de ellos cerca de la ciudad de Londres. Allí, el protagonista descubrirá que los meteoritos son realmente unos cilindros metálicos, que contienen en su interior unos extraños seres con forma de cefalópodos.

Estos seres comenzarán a construir una extraña maquinaria que, una vez puesta en funcionamiento, es utilizada contra los espectadores allí presentes. Este es el comienzo de la invasión del planeta tierra. Una vez puesto en marcha, el rayo calórico no conoce adversario lo suficientemente avanzado como para detenerlo. No quiero desvelar el final de la obra, por lo que es hora de pasar a analizar su forma en busca de elementos que puedan sernos de ayuda para mejorar la escritura.

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Foto: Estructura de Michael Condron. Trípode Marciano (erigida en la ciudad de Working en la que, según la novela, aterriza uno de los cilindros marcianos).
        Fuente de la fotohttp://commons.wikimedia.org/wiki/File:Woking_tripod.JPG

Ya el comienzo de la obra es alentador y nos presenta una historia incierta y que gira alrededor de una pregunta que hoy en día es ampliamente cuestionada por la comunidad científica: ¿Estamos solos en el Universo?

«En los últimos años del siglo diecinueve nadie habría creído que los asuntos humanos eran observados aguda y atentamente por inteligencias más desarrolladas que la del hombre y, sin embargo, tan mortales como él.»

En esta introducción rápida y concisa, el protagonista comienza a relatar el preludio a los acontecimientos que recoge en su relato. La narración se estructura en capítulos que forman parte de un ensayo o artículo científico, a modo de obra creada por el propio protagonista. El lenguaje es cercano, aunque hay que recordar que la obra se escribió en el siglo XIX (1898), por lo que hace uso del vocabulario de la época Victoriana de la época. Según la traducción que leáis podréis encontrar palabras menos usuales en el castellano tradicional.

Respecto a los personajes, decir que Wells no presta demasiada atención al personaje principal. Este no es sino un mero observador de la historia. El foco del lector es rápidamente centrado en la visita extraterrestre, el verdadero eje motriz de la obra. El desencadenante de la acción es la explosión en la superficie marciana, tras la cual preceden los meteoritos, estos cilindros que os comentaba, y las siguientes máquinas de guerra y el rayo calórico.

La trama se desarrolla de forma lineal y simple, aunque manteniendo ciertas convicciones e ideas subyacentes relacionadas con el imperialismo británico, además de la temática de ciencia ficción propia, y la idea de no ser los únicos seres inteligentes en el universo ante una posible invasión extraterrestre.

Es preciso resaltar lo que os decía antes. Wells no se centraba únicamente en contar su historia, sino que intentaba promover su visión de la realidad, sus ideas, a través de ella. Es importante que todos nosotros llevemos a cabo esta práctica, pues así no sólo lograremos una historia creíble y agradable, amena, y un largo etcétera. También conseguiremos contactar con el lector de una forma mucho más intensa y, si conseguimos transmitir esa vivencia, esa pregunta o ese mensaje, habremos conseguido contactar con un lector, para siempre.

3. La broma de Orson Welles

Antes de terminar con el análisis de esta obra, me gustaría hablar también de la broma que Orson Welles gastó a los habitantes de Nueva Jersey y Nueva York en 1938. Como contenido para un serial radiofónico, Welles realizó una adaptación de la obra con tal realismo que emitió como noticiario de carácter urgente, causando el pánico entre los ciudadanos de ambas ciudades, los cuáles creyeron que la tierra estaba realmente bajo una invasión alienígena.

Aunque su idea tuvo mucho éxito, y le sirvió como catapulta al mundo del cine de la mano de la RKO Pictures, Welles tuvo que admitir ante la ingenua población que se trataba de una adaptación de la novela de H.G. Wells y pedir perdón por ello.

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Foto: Orson Welles en 1937.
        Fuente de la fotohttp://commons.wikimedia.org/wiki/File:Orson_Welles_1937.jpg

4. Conclusiones

Una obra maestra sin duda, que sorprenderá incluso si ya habéis visto las películas, pues llevadas a la pantalla muy pocas obras son idénticas a la novela original. Espero que la disfrutéis.