La inequívoca colocación de los dos puntos

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Con el otoño bien entrado y una imperiosa necesidad de seguir repasando todas esas erratas manuscritas que cometemos a la hora de confeccionar nuestros relatos, regresamos con una sección desde la cual intentamos dar respuesta a todas tus dudas literarias, en concreto con los signos de puntuación durante las más recientes entregas. En esta ocasión nos centraremos en la inequívoca (ya comprobarás el porqué) ubicación de un signo de puntuación que ofrece una menor ambigüedad que otros como el punto y coma o la mera coma. Se trata de los dos puntos (:).

1. Los dos puntos (:)

Los dos puntos (:) representan una pausa que se podría considerar intermedia entre la coma y el punto, ya que, a la vez que la pausa que indica es de mayor duración que la de la coma, el inciso es de menor duración que la del punto. Su función es detener el discurso para atraer la atención del lector sobre el mensaje subsiguiente del autor; mensaje que siempre guarda estrecha relación con el texto precedente. Se escriben junto a la palabra o el signo que los antecede, y siempre separados por un espacio de la palabra o el signo que los sucede.

A continuación, pasamos a desgranar la amplia casuística de utilización de los dos puntos y, como siempre, te mostraremos un ejemplo ilustrativo en cada supuesto.

2. Usos de los dos puntos (usos lingüísticos)

Los dos puntos se emplean en las siguientes situaciones:

1. Se escriben los dos puntos justo antes de comenzar una enumeración de carácter explicativo: Ayer fui a comprarme dos libros: uno de Pérez Galdós y otro de Borges.

2. Cuando, por interés, se anticipan los elementos de la enumeración (al contrario que en el caso anterior), los dos puntos sirven para concluir dicha enumeración y llamar la atención sobre el concepto global al que dan paso: Natural, equilibrada y con ejercicio físico: en esto consiste una dieta adecuada.

3. Los dos puntos anteceden a la reproducción literal de citas célebres o palabras textuales, las cuales se deben escribir siempre entre comillas e iniciarse con mayúscula: Como decía el gran Sócrates: «Sólo sé que no sé nada».

4. Los dos puntos son el único signo de puntuación válido tras las fórmulas de saludo en el encabezamiento de cartas, ya sean formales o informales, y documentos con carácter oficial. En estos casos, la palabra que sigue a los dos puntos, y que inicia el cuerpo de la carta, se escribe siempre con inicial mayúscula y en un renglón aparte: Estimado señor: / Le agradeceré que en el plazo más breve posible me remita… Es costumbre anglosajona (muy extendida en español pero que debe evitarse) utilizar la coma en lugar de los dos puntos. No es correcto en nuestro idioma, por tanto, escribir: Querido amigo, / Te escribo este mensaje para comunicarte…

5. Los dos puntos también se utilizan para separar una ejemplificación del resto de la oración, con la que guarda relación directa y que sirve de inciso en el discurso principal: De vez en cuando tiene algunos comportamientos inexplicables: hoy ha venido a la oficina en zapatillas.

6. En los textos jurídicos y administrativos, tales como decretos, sentencias, bandos, edictos, certificados o instancias, los dos puntos se deben colocar después del verbo que introduce el objetivo fundamental del documento y que, de manera excepcional, va escrito con todas sus letras en mayúscula. La primera palabra que sigue a dicho verbo se escribe con inicial mayúscula y en párrafo aparte: CERTIFICA: / Que D. Antonio Sánchez Fernández ha realizado con aprovechamiento el Curso… Solamente en este caso los dos puntos son compatibles con la conjunción subordinante que, dado el carácter oficial del documento.

7. Los dos puntos sirven para marcar una pausa enfática tras ciertas locuciones de carácter introductorio como a saber, ahora bien, pues bien, esto es, dicho de otro modo, en otras palabras, más aún…, y no precisan que la oración que los sigue se inicie con mayúscula, como sucede en anteriores casos: Nunca he rehusado colaborar. En otras palabras: me encanta ayudar a los demás; ¿Recuerdas lo que te conté sobre Fernando? Pues bien: ha vuelto a las andadas. En la mayoría de estos casos, los dos puntos son sustituibles por la coma (aunque recomendamos evitarla para no abusar de su utilización). La diferencia entre el uso de uno u otro signo radica en que, con la coma, el énfasis desaparece y la expectación creada en el lector con respecto a lo que se va a decir es menor, por lo que se prefiere el empleo de los dos puntos.

8. Los dos puntos también se emplean para enlazar oraciones relacionadas entre sí sin necesidad de emplear una conjunción. Son varias las relaciones que pueden expresar:

a) Causa-efectoSe ha quedado en el paro: no podrá ir a la playa este verano (equivale a Se ha quedado en el paro, (por lo que, por tanto, así pues) no podrá ir a la playa este verano).

b) Conclusión, consecuencia o resumen de la oración anterior: El árbitro no fue imparcial y cometió demasiados errores: al final perdimos el partido (equivale a El árbitro no fue imparcial y cometió demasiados errores, (y en consecuencia, por lo tanto) al final perdimos el partido). En este caso también se acepta el uso del punto y coma, pues este último también introduce una oración consecutiva.

c) Verificación o explicación de la oración anterior, que suele ser genérica y precisa una matización para su completo entendimiento: El cocido es un plato muy completo y nutritivo: contiene el potasio de los garbanzos, las proteínas de la carne y la fibra de las verduras. En este caso se emplea también el punto y coma.

9. En títulos y epígrafes, tanto en índices como en el cuerpo del texto, es frecuente el uso de los dos puntos para separar el concepto general del aspecto parcial del que va a tratarse: El clima mediterráneo: estudio comparativo de la pluviosidad en las diversas regiones de España.

10. De forma similar al caso anterior, los dos puntos separan los epígrafes internos de un libro del texto que sigue, siempre y cuando comience en la misma línea: La conquista de América: Todo comenzó con un viaje que partía desde el puerto onubense de Palos… Para este fin se usa también la raya precedida de un punto.

11. Es incorrecto escribir dos puntos entre una preposición y los sustantivos que la misma preposición introduce, pues no se trata de una enumeración introducida por los dos puntos: En la reunión había representantes de: Francia, Alemania y Rusia; La obra estaba dirigida por: Pascual Ramírez. Se deben suprimir los dos puntos y no utilizar ningún otro signo de puntuación en su lugar.

3. Usos no lingüísticos

I. Los dos puntos se utilizan para separar las horas de los minutos en la expresión de la hora. No debe dejarse espacio de separación entre los dos puntos y las cifras contiguas: 18:30 h (para esto se usa también el punto: 18.30 h).

II. La operación matemática de la división también se expresa por medio de los dos puntos. En este caso concreto, se escriben con espacio de separación respecto de las cifras contiguas: 18 : 3 = 6. En este uso se pueden alternar con la barra y con el símbolo ÷. 

4. Conclusiones

Como hemos podido comprobar, la colocación de los dos puntos resulta inequívoca y no da lugar a confusión ni subjetividad, lo que no ocurre con otros signos de puntuación tales como la coma, el punto y coma o, en ciertas ocasiones, el mero punto. Normalmente, al escribir nuestros textos, partimos de un esquema mental que nos guía a través del camino de la hilvanación de las frases y párrafos, fin para el cual los signos de puntuación, que hemos repasado durante estas últimas entregas, resultan cruciales a la hora de dotar de sentido a nuestro relato y eximirlo de cualquier equívoco o malentendido. No obstante, como buenos humanos con el don de errar, desde esta sección seguiremos aportándote nuestros consejos para que, una vez hayas confeccionado tu obra literaria, te dediques y entregues a esa misión triple que resulta para todo escritor inexorable: revisar, revisar y revisar.

¡Hasta nuestros próximos gazapos!

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Carlos Desán

Colaborador de la sección Las olvidadas revisiones

Foto Carlos