Melancolía, pero con una sonrisa

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Hoy me he decidido a escribir acerca de mi estado de ánimo. Como ya os he dicho varias veces, el estado de ánimo no siempre permanece inalterado mientras escribimos. Habrá momentos en los que no tengamos ganas de escribir. Quizás vivamos otros momentos en los que nos sintamos eufóricos por nuestro trabajo. Puede que llegue el punto en el que queramos tirar la toalla, o pensemos que no somos escritores. Tal vez estamos en una situación que nos ha evocado a no escribir durante un tiempo, como me ha pasado a mí. Es sobre esta situación sobre la que quiero hablar hoy.

1. Melancolía, y un ligero cambio de rumbo

Recientemente he pasado de escribir todos los días a no escribir casi nada. No penséis en la calidad de lo escrito, pues como sabéis soy partidario de dejar este aspecto a las revisiones posteriores. Me refiero a que casi no escribo nada de nada. Es cierto que la calidad de las historias resultantes está aumentando considerablemente, como así lo hace mi experiencia. Sin embargo, consideraba que había perdido la ilusión.

Esta pérdida viene marcada, en mi caso, por mi estado de ánimo. Mi circunstancia como escritor se ha visto mermada por la situación que me rodea y me he visto evocado a no escribir durante un tiempo. Sin embargo, y a pesar de sentir melancolía y sentirme hundido, me busqué un nuevo objetivo, una nueva meta.

Es así como decidí fundar este lugar (algo de lo que había dado unas pinceladas, pero nunca sin entrar en detalles). Mi objetivo era  compartir todas las historias y experiencias que había acumulado hasta dicho momento. Así, aunque me mantuve apartado de los relatos, desempolvé todos mis trabajos y me senté a revisarlos uno a uno. Es verdad que no he escrito mucho, pero tras fundar este sitio e ir llenándolo semana a semana de todas las experiencias, uno deja de pensar de forma tan negativa, ¿no te parece? Ves que tu meta se está alcanzando. Ves tus sueños hechos realidad.

Y siendo sincero con tod@s quienes leéis el blog, ha merecido la pena y me remito siempre a todo el apoyo y el ánimo que me dais cada uno de los lectores de este blog.

2. Conocerme a mi mismo

He atravesado una etapa que no la recomiendo a nadie, pero he aprendido algo muy importante: para poder mejorar hay que conocerse a uno mismo. Hablo de conocerte en todos los aspectos. En mi caso, me he tenido que sentar delante de todas las historias que he escrito para conocerme de nuevo como escritor. Sin embargo, también me he propuesto otro tipo de retos pues quería conocerme como persona, quería reencontrarme conmigo mismo una vez más.

Existen muchas formas para hacer esto y me gustaría compartirlas todas con vosotros, pero os voy a contar las que han funcionado para mí. En primer lugar, esta parada en la escritura me ha permitido realizar otro tipo de actividades que antes no hacía, como conocer un grupo de gente muy simpática y «salada» con la que salgo de senderismo (recordad que el deporte es clave para aumentar la autoestima, creatividad, tiene miles de beneficios para todos los aspectos de nuestra vida…) o leer una gran lista de libros que tenía olvidada (tenemos que tener en cuenta que para escribir mejor hay que leer mucho, no sólo los textos que escribimos, sino los de otros autores también).

Por otro lado, al fundar este lugar, he compartido las experiencias y relatos con todos vosotros y he recibido opinión ajena a mi propia familia y a mis revisiones, que son viciadas por mis ideas y mi forma de escribir en el mayor de los casos. Este feedback me ha permitido conocerme a mi mismo como escritor y, junto con las otras experiencias que os comentaba más arriba, me ha permitido también conocerme como persona y saber realmente qué quiero alcanzar y qué meta deseo lograr.

Hace tiempo os hablaba del camino, del sendero que todos los escritores recorremos para poder llegar a nuestras metas. Ese sendero existe, pero a veces hay que tomar un pequeño atajo. ¿Y qué?  No nos asustemos por tener que desviarnos un poco. Lo importante es no quedarse estancados mirando hacia el suelo, sino seguir luchando y atravesando la maleza, porque sabemos que el nuevo amanecer merece la pena.

3. Recuperar la autoestima

Gracias a todo el apoyo que estoy recibiendo, y a estas nuevas habilidades y aptitudes que estoy descubriendo en mi persona, ahora me veo  afianzado con más fuerza que nunca a mis metas y objetivos. Prueba de ello es que me he planteado publicar contenido en esta página de forma más regular y así continuar transmitiendo todas mis ideas y nuevas historias, que están por llegar.

Por otro lado, me siento más consolidado como escritor, pues no sólo veo que a mí me gustan las pequeñas obras y empresas que estoy creando, sino que vosotros también las encontráis interesantes. Vengo con una fuerza renovada y unas ganas de continuar llenando páginas en blanco, a las cuales ya les perdí el miedo hace mucho, pero que mucho tiempo.

4. Y después… escribir

Sin más me despido de vosotros y espero que hayáis tenido un buen fin de semana. Si algun@ está atravesando un mal momento y se siente melancólico, que sepa que no está sólo. No hablo de escribir, sino de cualquier meta o actitud que os planteéis en vuestra vida. Sabed que no estáis solos y que el camino a veces se tuerce. Lo importante es continuar andando, continuar sintiendo, no menospreciarse y continuar luchando.

Gracias por todo vuestro apoyo y espero que continuéis disfrutando una semana más de este lugar tan entrañable. Espero vuestros comentarios y todas vuestras aportaciones serán muy bien recibidas, como siempre.

No estáis solos en vuestro camino.

Un abrazo.