Siempre con una sonrisa

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Hoy toca hablar de la sonrisa. Es un aspecto que mi vida había olvidado,  algo en lo que no me centraba porque lo importante era perseguir los sueños. Está claro que hay que perseguir los sueños, pero no podemos pagar un precio mayor que si renunciamos a la sonrisa. ¿Realmente merece la pena luchar por algo que no estamos disfrutando?

La conciencia humana, sumada a la vertiginosa rapidez con la que se cruzan nuestras vidas, han hecho que nuestra sociedad actual sea un derroche de tiempo, un malgasto de fuerzas y un completo olvido de los sentimientos.

Parece que siempre tenemos que ir con prisas a todos lados, mirar el reloj sin parar y estar colgados de los teléfonos móviles. Carreras, estrés y ansiedad, ¿cuándo tenemos tiempo para sonreír?

Y es que cuando perseguimos nuestro destino nos olvidamos de lo más importante en la vida. No tenemos conciencia de nuestras emociones y sólo pensamos en el futuro, en el mañana, pero quizás tengamos que parar el reloj y mirarnos al espejo. Detener el tiempo y recapacitar, pues puede llegar el momento que sea demasiado tarde y no podamos hacer nada para parar esta vorágine.

Yo he tomado como actitud levantarme con una sonrisa, ir a trabajar con una sonrisa e incluso enfrentarme a los problemas cotidianos con otra sonrisa. No importa lo difícil que sean los problemas o lo complicada que sea nuestra vida, pero tenemos que sonreír. Hay que mirar al firmamento y dar gracias de que aún podemos sonreír. Con una sonrisa el camino ya está ganado y esto vale para todo, no sólo para la literatura.

En vuestra vida tenéis que ser felices por encima de todo y cada experiencia es un nuevo relato. Poco a poco vais llenando las páginas de vuestra vida con capítulos y capítulos pero ¿sobre que versan? ¿Son tristes? ¡Hay que cambiar eso! y la sonrisa tiene que tomar parte en vuestras vidas.

Mañana, cuando volváis al frente de vuestro camino sonreíd siempre. Sonreíd y ayudad a todos los peregrinos del camino. Todos podemos llegar al final del camino y os aguardan miles de sorpresas. Ánimo y sonríe.

Un abrazo.